Archivo de la etiqueta: comer emocional

4 FORMAS DE AYUDARTE SI COMES SEGÚN TUS EMOCIONES

Cómo ayudarte si comes según tus emociones.

Todos en un momento u otro comemos emocionalmente, por eso quiero ayudarte si comes dejándote llevar por tus emociones habitualmente.

Preparamos comida a nuestros amigos y familiares con motivo de cualquier celebración, les hacemos a nuestros hijos sus comidas favoritas como muestra de nuestro amor por ellos, celebramos momentos felices con una comida especial, regalamos bombones como una expresión de nuestro cariño, y elegimos nuestro plato preferido cuando buscamos sentirnos reconfortados.

emociones

La comida está  ligada a nuestros sentimientos. Después de todo, somos seres emocionales. Por eso no es de extrañar que seamos comedores emocionales. Desde el momento mismo de nacer se crea la conexión entre la comida y el amor, como un vínculo madre-hijo.

Es completamente normal.

Quiero hablarte de comer emocionalmente porque verás que nos hemos vuelto emocionalmente dependientes de hábitos como los atracones, hacer dietas crónicas, rechazar nuestro cuerpo, mantener un diálogo interno negativo o comer en exceso compulsivamente.

O cuando ab-usamos de la comida como nuestra principal forma de enfrentar y manejar nuestros sentimientos, al “comernos” nuestros sentimientos en lugar de sentirlos.

emociones

Por eso he preparado 4 consejos si acudes a la comida para sentirte realizada, como consuelo, como un premio o te sientes cansada de tus propias emociones.

Son algunos de los pasos en los que trabajamos desde las primeras sesiones de coaching para adelgazar.

  1. Haz un diario de lo que comes y tu estado de ánimo.

Llevar un diario de tu estado emocional en relación a los alimentos que eliges en ese momento, te hará ser consciente de las emociones que provocan que busques determinada comida. Conocer tu patrón de alimentación emocional es el primer paso para poder cambiarlo.

  1. Haz una lista de tus necesidades y deseos.

Hacer una lista de lo que necesitas, lo que deseas y lo que anhelas te servirá de gran ayuda.   Descubrirás si la comida puede ser un sustituto de tus necesidades no satisfechas. Cuando  eres capaz de reconocer tus necesidades, escribirlas, verlas con claridad escritas en un papel, entonces tendrás una oportunidad de encontrar formas de satisfacer tus necesidades en vez de utilizar la comida  como un sustituta para cumplir tus deseos insatisfechos.

  1. Practica la respiración y la meditación.

Crear una práctica de respiración lenta y de meditación te ayuda a estar más conectada con tu propio cuerpo y tus emociones. Cuando estás conectada, eres menos propensa a ignorar y suprimir tus sentimientos al estar en comunicación directa con tus verdaderos deseos en ese mismo momento.

La respiración y la meditación también tienen un impacto directo en el sistema nervioso parasimpático, que es la respuesta a la relajación. Al estar relajada serás mucho más capaz de escuchar los verdaderos mensajes de hambre o saciedad del cuerpo. Cuando estés relajada ya no estarás en las garras de comer con estrés.

  1. Reduce la velocidad y come disfrutando.

Comer aquello que te gusta de una manera relajada que te permita saborear la comida, activa la respuesta de relajación. Trae a tu cuerpo en el momento presente e invita a entrar en una relación consciente con la comida.

emociones

Cuanto más conscientes, despierta y atenta consigas estar con tu cuerpo y tus emociones más capaz serás de responder a lo que realmente necesitas. Cuando puedas escuchar honestamente tus emociones y las necesidades que puedan expresar, entonces podrás darles de comer el alimento que realmente necesitan y que poco tiene que ver con la comida: atención, amor, reconocimiento, diversión…

Cuando empieces a alimentar tus emociones, dejarás de acudir a la comida como un sustituto que ya habrás descubierto que no funciona.

Si quieres mejorar la relación con tu imagen corporal y con la comida, puedes contactar conmigo para el programa de 8 sesiones del Método Ancla diseñado para transformar tu relación con la comida.

coaching-contactar

Recuerda que puedes seguir encontrándome siempre que quieras en:

facebook-coaching-adelgazartwitter-coaching-adelgazarpinterest-coaching-adelgazar coaching para adelgazar youtube

Si te ha gustado el post y se te ocurre que a alguien más le puede interesar, por favor compártelo.  Mientras te espero con ilusión la próxima semana,

coach-patricia

No te pierdas ninguna nueva publicación con recomendaciones gratuitas sobre coaching para adelgazar recibiéndolas cómodamente desde tu bandeja de entrada:

¿ COMER EMOCIONALMENTE ES UN PROBLEMA?

Comer emocionalmente,  ¿es realmente un problema?

Últimamente está en boca de todos algo que apenas se escuchaba hasta hace poco: comer emocionalmente (emocional eating, como lo llaman los anglosajones). Por todos lados se pueden encontrar  consejos sobre cómo manejar nuestros problemas emocionales para comer.

Es verdad que tenemos algunas preocupaciones con respecto al peso: comer en exceso, una alimentación deficiente, los atracones… Pero me he dado cuenta en mis sesiones de coaching para adelgazar, que a pesar de las estrategias para la alimentación emocional que los expertos sugerimos, la gente parece que no se conoce a sí misma.

comer-emocionalmente

Algunas de mis clientes en la entrevista que hacemos antes,  me cuentan que trabajan duro, se esfuerzan, sólo comen cuando tienen hambre, ven sus opciones nutricionales y hacen todo lo posible para gestionar su apetito, y aún así siguen con la sensación de seguir fracasando: “Yo iba tan bien, y luego … “

¿Por qué no podemos controlarnos?

¿Por qué no podemos poner en práctica la teoría?

¿Somos realmente los fracasados que las voces en nuestras cabezas dicen que somos?

comer-emocionalmente

Para esta última pregunta, la respuesta es un rotundo NO. Muchas veces cuando no podemos resolver un problema con la comida o con cualquier problema en la vida, es un signo claro de que es el momento de reformular el problema. De esta manera mejoramos nuestras posibilidades de aportar un poco de luz.

Así que aquí está otra forma de ver el problema llamado “comer emocionalmente”: No es realmente un problema.

Amamos, celebramos, reímos, lloramos, nos levantamos, nos caemos, nos volvemos a levantar, nos preocupamos, gritamos, nos ponemos de mal humor, y nos sorprendemos. Somos apasionados, incluso aquellos que parecen tranquilos y relajados. Entonces, ¿cómo no podríamos ser “comedores emocionales”? Nos encanta la comida. Nos encanta nuestro restaurante favorito. Nos encanta cómo la comida nos hace sentir de bien. A algunos de nosotros nos encanta cocinar para los demás . Y otros están interesados sobre cómo comer y qué comer.

Así que es hora de superarlo, si eres humano  traerás emotividad a la mesa.

comes emocionalmente

Una vez que aceptamos la realidad de que estamos genéticamente diseñados para la expresión emocional, podemos relajarnos un poco más. Debajo de la lucha por dejar de comer emocionalmente, está un deseo oculto e inconsciente para no sentir los sentimientos que no son deseados e incómodos. Nos esforzamos para alcanzar un objetivo imposible que nos deja frustrados.

Por supuesto que necesitamos trabajar nuestra alimentación emocional, prestar atención a ella y obtener ayuda con ella. Pero no es el problema real, es un síntoma que está apuntando a algo más profundo. Es un mecanismo de alerta de nuestro cuerpo que nos está llamando a la acción y seguir la corriente de emociones para ver donde está queriendo llamar nuestra atención.

comer-emocionalmente

Así que te sugiero que pruebes a hacer ésto:

Acepta la parte de ti que le encanta la comida. Y le encanta usar la comida para relajarse, calmarse, sentirse querida, o que utiliza los alimentos para llenar la soledad. No podemos esperar luchar contra esta parte de nosotros mismos.

El problema general es el siguiente: nos estamos negando sentimientos o dejándolos a un lado con la esperanza de alejarlos. Sentimientos no expresados a menudo encuentran su camino a través de la alimentación emocional. Estos podrían ser sentimientos de soledad, abandono, la traición o la ira, guardados por mucho tiempo. También pueden ser sentimientos no expresados de amor, esperanza, o  deseos de intimidad, conexión y sensualidad.

No somos perfectos. Comer nos enseña eso.

¿Puedes relajarte en los momentos en que comes emocionalmente?

¿Puedes dejar de luchar y simplemente observarlo?

Si puedes, podrías encontrar que la experiencia de comer con la emoción se vuelve menos dolorosa, más manejable, y una amiga que te dará las claves para conocerte mejor.

Si te ha gustado el post y se te ocurre que a alguien más le puede interesar, por favor compártelo.  Mientras, te espero con ilusión la próxima semana.

Patricia-coachRecuerda que puedes encontrarme  siempre que quieras en:

facebook-metodo-anclatwitter-metodo-anclapinterest-metodo-ancla

Si quieres trabajar en tu propia relación con tu imagen corporal y con la comida, puedes contactar conmigo para el programa de 8 sesiones del Método Ancla diseñado para transformar tu relación con la comida.

coaching-contactar